Nombre del proyecto y breve descripción: “Tenemos derecho a tener derechos”
A través de este Proyecto nos proponemos promover la educación en valores, la consolidación de las prácticas democráticas en el ámbito escolar y la educación en la paz y los derechos humanos, para posibilitar que los alumnos puedan conocer y ejercer sus derechos y responsabilidades como integrantes de la comunidad educativa y para que la comunidad educativa en su conjunto, como parte del entramado social, asuma el protagonismo en las diferentes estrategias , en el intercambio , en la reflexión y participación activa en el fortalecimiento de lazos sociales
Teniendo en cuenta los lineamientos del Diseño Curricular y tomando como eje transversal los contenidos del Área de Formación Ética y Ciudadana en referencia al tema, consideramos que la educación en la paz y los derechos humanos , más allá de ser considerada para algunos una utopía- es decir una propuesta ideal pero irrealizable- representa para nosotros, el desafío de brindar saberes y experiencias que promuevan en los alumnos una participación activa y progresiva en una sociedad democrática, a partir de la promoción del pensamiento crítico, la solidaridad social, incrementando la capacidad de cada alumno para conocerse, valorarse, aceptar la diversidad, revalorizar su identidad, construir el sentido de pertenencia, expresar sus ideas, cambiar e influir en la sociedad.
Fundamentación
Las diferentes situaciones que se presentan en la cotidianeidad de la escuela,- conflicto de valores, de intereses o controversias entre concepciones del bien entre grupos con tradiciones culturales, costumbres o ideologías diferentes, - generan en la comunidad escolar la necesidad de reflexionar sobre nuestro accionar como seres humanos ante las problemáticas observadas. Esto implica reconocer que las situaciones de marginación o exclusión, las situaciones relacionadas con el poder y la autoridad, prejuicios o desvalorización hacia personas o grupos sociales, alimentan el fenómeno de la violencia en todas sus manifestaciones hacia todos los actores debilitando los lazos sociales.
En referencia a esta problemática podemos expresar algunos de los indicadores observados en la tarea cotidiana, tales como:
Las limitaciones del espacio físico en las aulas y patio de recreos, que agudizan en la mayoría de los casos la situación de hacinamiento de realidad social de los alumnos.
La agresión verbal y física entre los alumnos como único medio para la resolución de conflictos en concordancia con las costumbres aprendidas en el seno familiar.
La demanda permanente de los diferentes actores escolares de intervención y /o solución de conflictos a la conducción de la escuela, sin considerar la amplitud y variedad de los mismos.
Desconocimiento y/o desvalorización de las normas que favorecen la convivencia y los valores en todos sus ámbitos, fortaleciendo el individualismo, la falta de participación y los prejuicios.
Los conflictos violentos en la convivencia escolar afectan negativamente los procesos de enseñanza y aprendizaje de los alumnos poniendo en riesgo la calidad educativa y el desarrollo integral de los mismos.
La complejidad creciente de los vínculos, las situaciones de violencia y maltrato cotidiano (violencia familiar, necesidades básicas insatisfechas, fragmentación de los vínculos interpersonales) que viven los niños de nuestra comunidad escolar, hace que la escuela necesite buscar estrategias y recursos que permitan dar respuesta a nuevas preguntas. Para ello es necesario formar equipos de trabajo, y articular con las necesidades y demandas de la comunidad, cuestionar las prácticas que se venían implementando y modificarlas, buscando nuevas alternativas que den respuesta al alto índice de repitencia y sobreedad.
Reflexionar, intercambiar, participar. Revisar las estrategias didácticas, recorridos, secuencias y, especialmente, los criterios de evaluación realizando un trabajo articulado con las maestras de apoyo del Programa CERI y con el EOE .
Es tarea de la escuela buscar coherencia en el “decir y en el hacer” , favoreciendo un clima de participación y protagonismo, de pertenencia e identidad, de valoración y respeto por la diversidad. En este sentido, es fundamental generar espacios de reflexión en la vida escolar, fortalecer la participación comprometida de cada uno de los actores de la comunidad educativa, promover la cultura colaborativa en la institución y sostener la continuidad de las propuestas pedagógicas que enriquecen la formación integral de los alumnos. Es necesario generar acuerdos y construir nuevos vínculos que, no solo se fortalezcan su continuidad en el tiempo, sino también que incentive la participación activa y creativa de todos los actores fortaleciendo los vínculos más allá del entorno escolar.
En síntesis, “el desconocimiento de los derechos por parte de los diferentes actores de la comunidad, constituye el principal obstáculo para generar la participación progresiva en la construcción de una sociedad más democrática, igualitaria, solidaria y respetuosa de la diversidad” .
Marco teórico
Considerar la convivencia como tema prioritario en el quehacer escolar es pensar en la persona. La herramienta esencial es el diálogo. Transmitir el poder de la palabra, poder tomar y dar la palabra, poder hablar y articular un pensamiento, dialogar con otros.
El Proyecto Escuela apunta a transitar la construcción de acuerdos básicos de convivencia dentro del marco de los derechos humanos y del cuidado de uno mismo y de los otros. Considerando como eje transversal los contenidos propuestos en el Área de Formación Ética y Ciudadana, se busca implementar una propuesta integral que permita, desde la enseñanza sistemática de los contenidos de las diferentes áreas, abordar la complejidad de la problemática observada y pensar mediante una construcción colectiva las posibles estrategias a implementar para arribar a una posible resolución.,
Para sustentar esta propuesta es necesario profundizar el área de Prácticas del Lenguaje en oralidad y escritura. Crear situaciones en las que se genere la necesidad de hablar, escuchar, leer y escribir, utilizando la lengua de uso coloquial y la elaborada. Cuando se trata de niños en cuyos contextos cotidianos no ven a los adultos leer y escribir, surge la necesidad de mostrar en la escuela, diversas situaciones en las cuales pueda descubrir esta herramienta social para comunicarse, para informar, para participar, etc. Es decir, crear situaciones reales de comunicación, en las que haya un propósito, en función del cual es necesario definir el formato más adecuado. Esto implica introducir desde el comienzo de la alfabetización un uso social de la lengua oral y escrita
Objetivos
Favorecer en los alumnos el conocimiento, respeto y valoración de los derechos propios y de las demás personas.
Propiciar en los alumnos la capacidad de identificar y describir situaciones de tensión y conflicto entre personas, grupos o instituciones, valorando las modalidades de resolución razonables de los mismos.
Garantizar el respeto por las diferencias (en aspectos culturales, físicos y de género) cono atributo que enriquece la vida y la tarea común, en ámbitos escolares y extraescolares, en el marco del reconocimiento a la dignidad humana.
Enseñar principios generales de valoración y normas éticas, que permitan esclarecer situaciones conflictivas que involucran a los alumnos a fin de arribar a acuerdos justos y solidarios con la convivencia escolar.
Acompañar el proceso de construcción de la identidad y el vínculo con los otros desde el marco de los derechos humanos.
Favorecer la construcción de hábitos y disposiciones personales para el cuidado de sí mismos y de los otros.
Promover una convivencia en el marco de los derechos humanos, facilitando la construcción de la sexualidad.
Propender a la autonomía, brindando herramientas para la toma de decisiones que eviten comportamientos que los pongan en riesgo.
Propiciar espacios de participación y deliberación crítica sobre aspectos éticos vinculados a contenidos de todas las áreas de enseñanza con información ofrecida por los medios de comunicación social, con problemas de la comunidad cercana o con preocupaciones mundiales de envergadura.
Contribuir al desarrollo de la competencia argumentativa de los alumnos a través de la comprensión y la producción de argumentos de ética aplicada.
Generar situaciones escolares en las que los alumnos realicen la apropiación crítica, creativa y progresiva de las TIC en el marco de la cultura digital.
Ofrecer la posibilidad de poner en juego actitudes y valores de la vida en democracia, como la justicia, la solidaridad, la participación, el debate de ideas, el logro de consensos, la aceptación de las mayorías y minorías, la igualdad ante la ley, la valoración del bien común.
Impulsar la adopción de actitudes de contemplación, cuidado y responsabilidad compatibles con la valoración y el resguardo del patrimonio social, natural y cultural tanto local y nacional como universal.
Líneas de acción
Generar espacios de reflexión y capacitación docente( CEPA, PIIE, ZAP) para abordar la diversidad escolar, generando propuestas motivadoras y participativas en el trabajo diario.Proponer actividades y juegos reglados previamente acordados con los alumnos y docentes para mejorar la convivencia.
Comprometer a las familias en la construcción del aprendizaje en valores sugeridos por la escuela , organizando una propuesta que involucre a todos los actores de la comunidad escolar y que permita la apropiación de la normativa vigente en materia escolar.
Revisar los criterios de evaluación realizando un trabajo articulado con las maestras de apoyo del Programa CERI y ZAP.
Intervención del E.O.E con los grupos que ofrecen mayor tensión
Organización de talleres y charlas con los alumnos, padres y personal de la escuela, según las temáticas que preocupan a la comunidad y referidas a la educación de sus hijos (adicciones, educación sexual, Derechos Humanos , Derechos del niño/a)
Revalorizar el espacio escolar para trabajar en forma articulada con los diferentes organismos que integran la red de vínculos barrial – Por nuestros Derechos
Explicitar el trabajo conjunto en cada momento de la actividade escolar y trabajar las normas de convivencia como práctica de la formación ética y ciudadana
Comprometer a los distintos actores, docentes y alumnos con sus familias en el cuidado personal, el respeto por el otro y la reflexión sobre como resolver diferencias
Utilizar herramientas que ofrece el diseño curricular, los Documentos de Actualización y la bibliografía que ofrece el sistema para hallar metodologías que permitan al alumno la apropiación del conocimiento, con el entusisasmo, la curiosidad y la mirada reflexiva sobre el quehacer diario y sobre la influencia de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.
Promover salidas educativas acordes a las propuestas didácticas de cada ciclo que favorezcan actitudes de contemplación, cuidado y responsabilidad compatibles con la valoración y el resguardo del patrimonio social, natural y cultural tanto local y nacional como universal.
Ofrecer a los alumnos propuestas participativas (ajedrez, campamento, consejo del niño) para fortalecer la solicialización entre pares, la tolerancia, el respeto y la solidaridad.
Incentivar el aprendizaje de competencias necesarias por parte de los diferentes actores, para la integración a la sociedad digital.
Convocar a instituciones barriales y artistas para realizar talleres referidos a las temáticas del Cuidado de uno mismo y de los otros y Derechos Humanos.
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